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Lugar: La Falda, Córdoba, Argentina

El titular ha superado los 25 años en la actividad periodística, habiendo participado de los medios gráficos de la región, ha sido director de medios radiales y ha hecho televisión, fue corresponsal de La Voz del Interior.

sábado, 16 de mayo de 2015

Dos Preguntas ¿hasta cuándo?

¿Hasta cuando el acoso “escolar” en su forma más severa?
Leo en CBA24n: Villa Giardino: adolescente fue internado tras salvaje ataque. 10-05-15 / 21:14 Recibió un golpe en la cabeza y quedó tirado en la calle. Sus padres aseguran que los agresores ya lo sometían a hostigamientos. Un adolescente de sólo 15 años continúa reponiéndose de un complejo cuadro derivado de un violento golpe que recibiera en la cabeza en la madrugada del sábado, a la salida de una fiesta en la que participaba, en la localidad de Villa Giardino.
Traumatismo craneoencefálico, trauma parietal izquierdo con pérdida de conocimiento y taquicardia sinusal.
Previamente Karina Lucero me había reenviado un mail advirtiendo de la magnitud del problema: en el mismo rescato el final: Se juntaron en la casa de un compañero del cuarto (año) del colegio Juana Micono. Dentro de ese lugar lo amenazaron ( ) "el rey del bullyng". Mi hijo decidió irse con sus amigos…y lo atacaron en la calle. No tomó una gota alcohol le hicieron los análisis…la policía de Villa Giardino lo configuró inicialmente como "Típico de pendejos". Continúa, “fue amenazado reiteradas veces por la misma persona. ¿Vos sos lindo? ¿Te hacés el fachero? Te voy a hacer cagar, cuando salgas de acá, le dijo en la fiesta…no es la primera vez que lo golpean a mi hijo. El mismo sujeto. Había hablado con su madre… y parece no haber tenido ningún efecto positivo. El relato es coincidente con muchos, miles a lo largo y ancho del globo terráqueo. Es una forma perversa de violencia que no respeta países, clases sociales, razas, sexos y que si bien se inicia a veces precozmente en la edad preescolar, puede perdurar si no se lo interrumpe con medidas eficaces, en la adolescencia como en el caso relatado (15 y 16 años el acosado y el acosador) e incluso sus consecuencias por muchos años más. Tanto el acosado puede seguir padeciendo junto a una baja auto estima problemas relacionados con la depresión o trastornos de ansiedad, hasta incluso la posibilidad de auto agresiones u optar por venganzas, que lejos de solucionar el drama que está viviendo, lo empeoran. Recordemos lo acontecido en Carmen de Patagones, donde “Junior′s” asesinó a sus propios compañeros usando el arma reglamentaria de su padre.
A los agresores tampoco les espera un buen futuro si esta modalidad agresiva persiste o se acentúa. Son los que luego presentan otras conductas antisociales ya como adultos. Lo concreto es que hay toda una legislación preventiva, (1) toda una serie de programas validados de prevención que no pueden ser desconocidos y obviados porque “son cosa de pendejos”. Es mucho lo que se puede hacer en pro de la convivencia desde la escuela fundamentalmente y especialmente desde los primeros años; desde nuestros consultorios y de todo el sistema de salud; desde los sistemas de protección social que no deberían limitarse a cumplir formalmente con las legislaciones que promueven derechos sin indagar permanentemente si el bienestar buscado, es alcanzado o no, en las familias donde están dirigidos. Porque es en las familias donde se generan modelos violentos, con uso de castigos físicos, autoritarios, o permisivos que luego son reforzados con los que provee la TV y los TICS donde se genera esta modalidad de agresividad.
Los castigos físicos será prohibidos en la nueva legislación que empieza a regir en julio (2) El Nuevo CCCN señala que “La mala salud mental en la niñez y en los años adultos está asociada con haber sufrido castigos físicos en la infancia. El castigo físico está asociado a un mayor grado de agresividad y conducta antisocial en la niñez y una mayor probabilidad de perpetrar, sufrir y aceptar la violencia en los años adultos. El castigo corporal daña las relaciones familiares y lejos de enseñar a los niños cómo portarse bien, disminuye la posibilidad de que aprendan a comportarse como los adultos quieren que se comporten”.
En este contexto llama poderosamente la atención los silencios de quienes adhieren a ciertas candidaturas sin criticar expresiones que chocan ostensiblemente con los avances en pro de la no violencia. Los dichos de Del Sel “si se portan mal hay que rajarlos del colegio”. “Mi viejo me metió unos cintazos espectaculares y yo salí buen tipo”, ejemplificó. También recordó que en la escuela “me metieron dos varillazos en las patas y terminé abanderado”. Las evidencias para quienes seguimos desde hace años el problema del acoso dentro y fuera de las aulas, es su fuerte relación con los modelos que pretenden resolución de conflictos en el hogar con medios violentos, con el machismo y diversa formas de discriminación a quienes no se considera iguales, por motivos de raza, religión, color de piel, estatus económico o cultural, orientación sexual, etc.
Tan serios como los daños físicos, son últimamente los generados por el Cyberbulling, ya que este es más difícil de detectar, persigue anónimamente a las víctimas las 24 hs del día y los 7 días de la semana, es ocultado por vergüenza a la familia, se distribuye y redistribuye masivamente sin posibilidades de control y exige de ingentes y no siempre eficaces medidas para salvaguardar la salud de quienes lo padecen. Si las medidas preventivas en un nivel primario fracasan o llegan tarde, existen recursos sociales, sanitarios y legales para intervenir y prevenir recurrencias y daños mayores. Recordemos a Mandela: “Muchas personas que conviven con la violencia…la asumen como consustancial a la condición humana, pero no es así. Es posible prevenirla, así como reorientar…las culturas en las que impera”.
Alicia Peressutti, que hace un tiempo nos visitara, siempre añade a sus notas este mensaje: "Si eres neutral en situaciones de injusticias, has elegido el lado del Opresor" Desmond Tutu
¿Hasta cuándo debo seguir ejerciendo mi profesión? ¿Le ayudaría a la sociedad, especialmente a los niños y sus padres, a quienes he sido útil en alguna manera durante 52 años que siga ejerciendo indefinidamente como pediatra, sin concederme la posibilidad de gozar de un retiro, aún cuando mis condiciones cognitivas, físicas, emocionales, estén seriamente afectadas? Creo que en algún momento llegará la oportunidad de dar por finalizado este quehacer, como un hecho normal ante los desafíos que mi profesión me exige. Mientras siga físicamente apto para conducir un auto, poder rendir mi examen anual del PRONAP (Programa Nacional de Actualización Pediátrica), concurrir los miércoles a las reuniones del Comité de Pediatría Ambulatoria de la SAP o al Ateneo Central del Hospital de Niños de Córdoba y si Nicolás Heredia me sigue publicando estas notas, bueno creo que no abandonaré una vocación que amo y que me permitió ser lo que soy. El que lee estas líneas no inocentes, comprenderá que están expuestas crudamente para expresar que no me gustaría llegar a la situación del Juez de la Corte Suprema Dr. Carlos Fayt. Me sentiría sumamente presionado por quienes solicitan que la ley se cumpla y sea pareja para todos los jueces de la CSJN, algo que cumplió con suma dignidad el Dr. Raúl Zaffaroni y por quienes quieren utilizarme hasta mi último suspiro o peor aún mi último rayito de lucidez en defensa de sus estrategias sectoriales. La racionalidad de nuestros actos no puede estar condicionada nada más que por el buen uso de la misma, si la Patria, el Estado, el bienestar general están en juego. Creo que un diálogo respetuoso superaría esta negligente actitud ante una persona que dio todo lo que pudo dar y a quién no se le puede pedir, por profundas razones humanas, nada más.

Benjamín Malamud

1) Ley 26.892, denominada “Ley para la promoción de la convivencia y el abordaje de la conflictividad social en las instituciones educativas”,
2) Código Civil y Comercial de La Nación ley 26.994



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