Nombre:
Lugar: La Falda, Córdoba, Argentina

El titular ha superado los 25 años en la actividad periodística, habiendo participado de los medios gráficos de la región, ha sido director de medios radiales y ha hecho televisión, fue corresponsal de La Voz del Interior.

jueves, 21 de agosto de 2014

Preservar para poder querer 3

Por Alfredo Ferrarassi

Tercera Parte

De acuerdo a lo mencionado en las ediciones pasadas de Ecos de Punilla, volvemos sobre lo recomendado anteriormente respecto de cómo abordar el tema en nuestra Ciudad. En efecto, se sugiere dividir La Falda en zonas que deberán coincidir con los respectivos barrios; las mismas se dividirán en áreas, las cuales a su vez se fraccionarán en seis categorías, A) Monumental, B) Máxima protección, C) Mediana Protección, D) Bajo Protección, E) Protección Testimonial, E) Área de Protección Histórica.
Una vez realizado el relevamiento en cada uno de ellos, se tendrán zonas en las cuales se podrá planificar el desarrollo arquitectónico libremente de acuerdo al código de edificación vigente y otras en las cuales se deberá guardar especial atención por su valor histórico. Esto no solo agilizará el desarrollo urbanístico, sino que cuidará de los bienes patrimoniales. Este revelamiento constituirá el Inventario de Bienes Culturales, Paisajísticos y Naturales.
Antes de hacer referencia a la importancia dialéctica del Inventario, se hace necesario citar lo señalado por Agustín Azkarate, Mariano J. Ruiz de Ael, y Alberto Santana, en relación a que las mismas no pueden ser soslayadas so pena de realizar un esfuerzo que no servirá de nada y terminará siendo inútil.
Ellos sostienen que “para abordarlo con cierta garantía de éxito es necesario construir previamente una metodología, un lenguaje y un código de criterios de interpretación y valoración comunes”…“lo primero que se [debe realizar es] un Tesauro para poder compartir un lenguaje de análisis entre las distintas disciplinas y agentes involucrados, y lograr a través de él garantizar la objetividad, la coherencia, la durabilidad y la accesibilidad de las informaciones recogidas” .
Por lo tanto “la exigencia fundamental de un inventario general es que los criterios de estudio y análisis utilizados para su elaboración deben ser académicos, y los de valoración explícitos y contrastables”…“en la actualidad el inventario limita su riqueza de información sociológica a la fecha en la que fue realizado, pero al mismo tiempo permanece anclado en los puntos de vista de la percepción del patrimonio y de la historia de aquel momento específico. La ausencia de un cuerpo funcionarial técnicamente cualificado para mantener al día el inventario, y la propia magnitud de la tarea, provoca que las revisiones, cuando se realizan, lo cual es poco frecuente, se produzcan por oleadas sectoriales que perpetúan los desfases comparativos“ .
De igual modo, estimamos que se deberá contar con una Ordenanza que verse sobre Demoliciones, lo cual es clave en el éxito de la Preservación Patrimonial. La Ordenanza N° 7084, sancionada el 28 de abril de 1980 en la Ciudad de Córdoba, sería una referencia de utilidad al respecto, ya que se deberá reglamentar que todo pedido de demolición deberá tener la autorización de la dirección de Obras Privadas, organismo que a su vez deberá consultar a la Dirección de Patrimonio Cultural, Arquitectónico y Paisajístico de La Falda, la cual observará lo dispuesto en el Inventario de Bienes Culturales, Paisajísticos y Naturales sobre los mismos en cada área existente.
Para un perfecto funcionamiento de la Dirección de Patrimonio Cultural, Arquitectónico y Paisajístico de La Falda, se recomienda la creación, a la vez, de un Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales, el cual deberá ser consultado cuando las circunstancias lo determinen y trabajará íntimamente ligado a aquel en la actualización del Inventario de Bienes Culturales, Paisajísticos y Naturales.
La creación de estos organismos tiene como finalidad la de garantizar la preservación de los bienes tangibles e intangibles antes citados y asimismo reivindicar la idoneidad de los vecinos de La Falda, quienes son perfectamente capaces de realizar dichas tareas. Si bien eventualmente se pueden realizar consultas técnicas, no es imprescindible solicitar que la tarea sean asumidas por instituciones ajenas al medio, ya que la Ciudad cuenta con personas altamente capacitadas, las cuales esperan la oportunidad de ser convocadas para colaborar, demostrar sus saberes y poder integrarse comunitariamente.
Esta tarea posibilitaría a su vez la formación de Talleres de Historia Oral Barrial, donde los viejos vecinos de cada barrio puedan, no solo ayudar en el relevamiento de aquellos bienes factibles de ser incorporados al Inventario, sino narrar la historia de su entorno. Para esta tarea se trabajará, no solo recurriendo a la historia oral, sino a la documental, incorporando así una variedad de conocimiento de incalculable valor para la Ciudad y región, y fundamentalmente trabajando en forma mancomunada los historiadores junto a los vecinos en la construcción del pasado.
En la Ciudad de La Falda hay viviendas que tienen valor patrimonial por ser únicas en su género y a su vez ser propiedades de culto. Un ejemplo de ello es la vivienda planificada por Vladimiro Acosta (Vladímir Konstantinowski) quien fuera el creador del sistema Helios, el cual aplicó en la vivienda de la calle Patria y San Lorenzo de nuestra ciudad: la misma, por ser única en su tipo y por el concepto revolucionario que siempre detentó, es imprescindible conservar, no solo como vivienda, sino como unidad paisajística con su jardín, ya que si se permitiera lotear, subdividiendo la propiedad, ésta perdería sentido y el sistema ideado, la razón de ser aplicado. Por lo expresado, más allá de lo que pueda representar pecuniariamente la decisión de declararla Monumento Histórico Municipal y tramitar su reconocimiento provincial y nacional, se deberá, con medidas concretas, evitar su mutilación por desarrollistas e inversionistas y estar conscientes que será una larga lucha, con el aliciente que La Falda no estará sola a nivel mundial si decide su conservación como una unidad, lo cual debe constituir el inicio de una política de estado respecto a la preservación patrimonial, marcando con ello rumbos a nivel departamental y colocándonos a la cabeza de la lucha conservacionista en el interior provincial y nacional.
De modo demostrativo nos referiremos solamente a lo que antiguamente ha sido Pueblo La Falda, es decir desde la Ruta Nacional N° 38 al este hasta Avenida Argentina - Jujuy y entre Patria y Maipú, sitio que no cuenta con un Centro Vecinal y que guarda edificios de valor testimonial que requieren Máxima Protección.
Los mismos son: edificio Zanni de Av. Edén y Diagonal San Martín; la esquina de Edén y Meirovich, ex Farmacia de Zipilivan (hoy Farmacia La Falda) en sus altos; el Reloj Cucú sito en la Diagonal San Martín; la esquina de Edén y Meirovich, casa del Dr. Salomón Meirovih (hoy Secretaria de Turismo); el molino existente en la calle Kennedy frente a la Plazoleta Manuel Arnedo en el comienzo de dicha arteria propiedad, de la familia Aldet; la casa de Sarmiento y San Lorenzo (hoy funeraria Giagante) ex sede del Correo Argentino; la casa de la calle San Lorenzo y Sarmiento, chalet Skylab, el cual formó parte de las tres edificaciones que se hicieron en la Avenida Central (hoy Sarmiento) como promoción de la nueva urbanización; Chalet de Sarmiento y Rivadavia (frente a la Plaza San Martin, hoy consultorios médicos), otra de las edificaciones citadas; el restante es el de Sarmiento y Mariano Moreno (CEM) lamentablemente mutilado con la edificación de locales comerciales; casa de la calle Saavedra esquina Sarmiento, ex propiedad del escritor Raúl Barón Biza, rica en sus aplicaciones en maderas talladas; Plaza San Martin, la cual debería ser declarada Patrimonio Histórico de la Ciudad y evitarse construcciones fuera de lugar como el laberinto existente; casa calle Lamadrid N°415, representativa de una época y con influencias manifiestas del Art Decó; Hotel El Cortijo, ex Hotel Lomas de 9 de Julio en intersección de Bahía Blanca, característica construcción epocal; el ex Cine Rex, en la calle 9 de Julio N° 195, hoy bailanta Extra Brut, edificación que debería recuperarse tanto como expresión cultural, como cinematográfica y teatral de La Falda; la edificación existente en Capital Federal y 9 de Julio, sede del ex Banco Argentino Mediterráneo y de numerosos negocios, hoy confitería Frapé; el edificio de la calle 9 de Julio N° 142 donde estuviera el Banco de Córdoba y posteriormente la cigarrería Bracamonte.

El trabajo de preservación de los bienes patrimoniales debe ir acompañado, no solo de las disposiciones legales necesarias, sino de una campaña de concientización y una movilización vecinal, la cual puede ser activada a partir del relevamiento de sus propios bienes, lo cual lograría acrecentar el conocimiento del mismo y una profunda relación afectiva con su entorno inmediato y directo.
La tarea es entonces la preservación de todos aquellos bienes que conforman nuestro patrimonio, un acervo que merece prioritaria atención por su valor y por sobre todo, asumir que esta tarea debe ser una política de estado, en la que todos los vecinos y sus expresiones institucionales y políticas se integren para alcanzar el bienestar general, el cual cuenta en lo cultural uno de sus pilares fundamentales.

Colofón
Esta es la última parte de un trabajo sobre la preservación del patrimonio vernáculo, el cual, como la bibliografía existente nos recuerda, es muy vulnerable y que cuando se pierde un bien, se pierde para siempre la representación de una época y un legado cultural. Entonces cuando esto sucede la que ha fallado es la sociedad en su totalidad, ya que por intermedio de sus representantes no ha sabido preservarlos y el vecino porque tampoco supo presionar para que las cosas no sucedieran.
Este trabajo no fue concebido como una crítica a ningún sector y menos a ningún funcionario, si a aquellos que siempre tratan de zafar tirando la “pelota fuera”, desligando en otros las tareas que les corresponden, discriminando a los vecinos en sus saberes y buscando las soluciones mágicas en otros lados a costos desorbitantes. Es una reivindicación del ciudadano local, de sus saberes, de su capacidad de hacer y resolver.
Mientras tanto podemos observar que la vieja y señorial casona de los Lanús, al lado de la “Capilla Vieja” del Sagrado Corazón, ha sido modernizada al extremo de destruir un bien patrimonial que debió ser conservado por todo lo que representaba.
Esto tampoco pretende ser un cuestionamiento a un proyecto arquitectónico, el cual se lleva a cabo porque quienes debieron velar por nuestro capital cultural, se dedicaron a tareas ajenas a lo encomendado, sin asumir sus limitaciones, teniendo como único objetivo destruir una fecha, sin reparar en los efectos colaterales, el cual es nada más y ni nada memos que la pérdida de nuestra riqueza patrimonial. Que la historia de apiade de ellos!!!!

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