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Lugar: La Falda, Córdoba, Argentina

El titular ha superado los 25 años en la actividad periodística, habiendo participado de los medios gráficos de la región, ha sido director de medios radiales y ha hecho televisión, fue corresponsal de La Voz del Interior.

jueves, 7 de octubre de 2010

Sestopal un terco patafísico

Por Alfredo Ferrarassi

Seguramente Ud. se preguntará ¿en que se parece la obra “Gestas y opiniones del Doctor Faustroll, patafísico" de Alfred Jarry y el intendente Marcos Sestopal?

Más de lo que Ud. seguramente cree y puede llegar a pensar, ya que la patafísica era la “ciencia” consagrada al estudio de las soluciones imaginarias y las leyes que regulan las excepciones, y sin dudas el principal rasgo de la administración marquista es creer que en su gestión se han logrado soluciones fantásticas, las cuales por cierto son imaginarias, ya que los conflictos que ha generado y los que dejará después de su paso serán recordados por largo tiempo; por otro lado las coincidencias son aun mayores, puesto que en estos años se ha dedicado ha gobernar con las excepciones, sentando por esta vía antecedentes que pueden llegar a complicar en el futuro a otros gobiernos, ya que pueden darse casos de pedidos de idénticas situaciones por aquello de la igualdad ante la ley y las discriminaciones que en las negativas pudieran darse.

Para Alfred Jarry, al igual que Sestopal “todo es anormalidad donde la regla es la excepción de la excepción. La regla es lo extraordinario, y eso explica y justifica la existencia de la anormalidad” . Así las coincidencias se continúan acumulando, puesto que para este gobierno tener algo en regla es algo extraordinario y por lo tanto es toda una anormalidad pensar en un orden gubernamental.

Cuando el fundador crea el Colegio de Patafísica, por esos caprichos del destino, quienes lo integran son conocidos como sátrapas y si buscamos en los diccionarios veremos que es sinónimo de gobernante, pero también de déspota y ladino, con lo cual cualquier semejanza con nuestro lord es pura coincidencia y casualidad, sin embargo apelando a Violeta Parra varios “Preguntadónicos, partidirísticos, disimuládicos” quieren relacionar ambas figuras, pero ello es obra de “unos graciósicos… [que son] “persónicas… peligrósicas para las másicas”
Sin embargo, Sestopal también puede ser catalogado, como lo fue el gobierno chileno en 2007, de patáfora, ya que su gestión bien puede ser una metáfora de ésta, con lo cual en estos dos periodos, ciertas particularidades, cobran otro significado semántico, en especial el discurso de varios de los concejales oficialistas.

En efecto, gracias a las filmaciones o la ardua tarea de transcripción de algunas sesiones del Poder Legislativo local por parte del director de Ecos de Punilla, podemos saber del paupérrimo nivel de discusión en aquellas, en donde observar el discurso de algunos de los defensores de los proyectos del ejecutivo, hace que ciertos legisladores de la década del ’80 como Norberto “Beto” Imbelloni o Herminio Iglesias, sean ante tanto despropósito lingüístico y semántico, el equivalente oral a José Saramago o Jorge Luis Borges y que más de algún memorioso añore aquellos viejos concejos faldenses donde era “un gusto y un placer” escuchar a los representantes del pueblo debatir temas de candente actualidad y enterarse de los proyectos que se presentaban, los que al concretarse hicieron grande a nuestra ciudad.

En cambio hoy, parecería que el surrealismo y la patafísica se adueñó de todos los estamentos municipales, al grado que solo se dedican a una tarea más cercana al “bacheo” legislativo que a ordenar el caos de la cosmogonía de las Ordenanzas Municipales y dictar aquellas que contemplen las verdaderas necesidades de los vecinos.

Cuando se produce en cualquier lugar del mundo el final de un periodo gubernamental, como es el caso de La Falda, solo aquellos gobernantes que han ejercido su mandato con sobriedad terminan el final de su gestión con la misma actitud, retirándose entonces con un amplísimo nivel de popularidad y dejando las puertas abiertas para en el futuro poder volver o desempeñarse en otras tareas.

En el caso de nuestro “patafísico” el final de estos largos e insufribles años, al igual que la levedad del ser, son insoportables ya que la agudización de las contradicciones de todo tipo lo colocan en un conflicto permanente con la “vecindad” y deja una serie de heridas sociales, que en su ilusorio juego del poder, solo son magullones colaterales, pero que para los ciudadanos han sido, no solo duros, sino de exclusión, marginación y por sobre todo de observar como solo se gobernó para “los amigos” del poder, de sentir que no importó jamás la opinión de los demás, de percibir que nada por fuera de sus caprichosas ideas tiene razón de ser y entonces sea necesario alabar “El imaginario del Dr. Parnassus” para que el “Peter Pan” que lleva dentro pueda retozar a sus anchas creyendo en que ha cambiado la historia local.

Lo real es que más del 70% que no lo votó en ninguna oportunidad, y que desea es que este “l´enfant terrible” vuelva al país del Nunca Jamás, puesto que si parafraseamos a José Luis Torres, esta gestión municipal debería ser catalogada como la “Década Infame de La Falda” ya que tiene todos los condimentos para llevarse “el Oscar” del despropósito gubernamental, pero como sostenía un politólogo “lo bueno de ellos está precisamente en lo malo”, por lo tanto los historiadores, los cientistas sociales o los “cazadores de mitos” deberán estar agradecidos porque el marquismo ha dejado tanto material para investigar y escribir que estas profesiones tendrán en nuestro pueblo asegurado largos meses de trabajo tratando de desentrañar cómo una ciudad que en los años 20 era conocida como la “tacita de plata” y que junto a “Mardel” y sus satélites playeros, eran los dos primeros puntos de veraneo a nivel nacional, y también estaba entre los tres primeros de América del Sur, para llegar hasta este penoso presente en donde solo parece que el único “inversionista genuino” que tenemos es aquel que representa a “los gordos”, claro que entre medio quedará la “concesión” del Edén Hotel, el affaire de las tierras del Golf, las boletas truchas presentadas a la Secretaría de Turismo, las contrataciones de artistas a cifras “galácticas”, la participación en Tinelli que salió más cara que comprar lo “soñado” y tantos temas que harán necesario arduos trabajos para poder cronicar tantas tribulaciones de un estoico pueblo que solo espera, como aquellos viejos filósofos orientales “ver pasar el cadáver del enemigo”, solo que en este caso es cercano a la tradición bíblica, en donde al igual que Lázaro, la que renacerá será La Falda, una vez que esta larga “enfermedad política” haya concluido y en el horizonte se despejen los negros nubarrones de algo que no debió suceder jamás , pero que por esos caprichos de la mutante “biología política” pasó, aunque ya se están desarrollando los anticuerpos que combatirán esta perniciosa patología social, entre medio quedará como lección que es necesario antes de votar saber que los pueblos solo salen de su estancamiento con funcionarios sobrios, capaces, probos, ya que lo peor que puede suceder es sufragar por las “glorias” pasadas, por tradición, por los apellidos, por las dádivas prometidas y no por un futuro cargado de esperanza y dignidad, en el que podamos volver a sentir orgullo de ser faldenses.

www.wikipedia.org
Parra, Violeta “Mazurquica Modernica”
Para Violeta. Ibídem

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