Nombre:
Lugar: La Falda, Córdoba, Argentina

El titular ha superado los 25 años en la actividad periodística, habiendo participado de los medios gráficos de la región, ha sido director de medios radiales y ha hecho televisión, fue corresponsal de La Voz del Interior.

jueves, 7 de octubre de 2010

Elecciones 2011

Entre el espíritu de cambio que sostiene la ciudadanía, las estrategias de los oficialismos y las debilidades de la oposición

El único fenómeno político en crecimiento, a nivel nacional, es Raúl Alfonsín. En el ámbito provincial la disputa será entre tres, la dispersión del oficialismo puede favorecer a la oposición. El mismo correlato para el plano municipal, aunque la falta de candidatos firmes incremente la incertidumbre. La fecha electoral en la preocupación de todos.

Las próximas elecciones para determinar gobernantes en los diferentes niveles, a concretarse en 2011, ya son motivo de ocupación de la ciudadanía y por ende de las diversas estructuras políticas que han de intervenir de ellas. Las campañas de posicionamiento de posibles candidaturas se deslizan a través de los diferentes medios informativos, pero todas, sin excepción, dejan un importante margen de dudas en el análisis, ya que los sondeos de opinión van mostrando un espíritu de cambio en el electorado que no se compadece con la propuesta de candidatos.

De esta manera, el único fenómeno político en crecimiento es Ricardo Alfonsín, no tan sólo por lo que la historia familiar le ha heredado, sino también porque su imagen aparece emparentada con la honestidad, cualidad imprescindible, en criterio de los encuestados, para los candidatos y porque se estima que ha de ser un cultor del consenso, de la defensa de la Ley y el respeto institucional. Es aquí, donde se hace previsible, en alguna medida, el electorado, y es también, al igual que en 1983, que la sociedad parece inclinarse más por los valores abstractos. No puede soslayarse a Julio Cobos, pero, por estas horas aparece en segunda línea, ciertamente alejado de Alfonsin, con un reconocimiento por parte de los sondeados, pero con claras reservas en lo que hace a lealtad y a sus indecisos posicionamientos.

El Justicialismo, en esta etapa, aparece condicionado por el quiebre partidario, que aparentemente no podrá ser resuelto en una elección interna, a instancias de que el kirchnerismo mantiene el suficiente poder como para ganarlas, lo que hace que la facción disidente opte por aglutinarse en el Peronismo Federal, una sumatoria de poder electoral cuya base sustentan diferentes caudillos, llámense Duhalde, Solá, Narváez, Reuteman, Das Neves, Rodríguez Saá, en Córdoba Mondino, De La Sota, aunque este último maneja una estrategia que por el momento no permite posicionarlo, pese a ello, por lo bajo, amplios sectores justicialistas le dan plena aprobación, entre los que se puede incluir a Macri, que aparece con cierto apoyo ciudadano, pero que, es evidente, depende del respaldo del peronismo disidente dada su escasa inserción nacional.

A pesar de todas las intenciones en contrario, todo hace suponer que la presidencia se dirimirá entre los dos partidos tradicionales de Argentina. Lo que manifiesta que la transición política que se estableciera en el país tras la debacle de 2001, producto de los desaciertos en las políticas implementadas en la década del ´90 que no se pudieron o no se supieron superar en la gestión De La Rúa, no ha producido un nuevo entramado político de poder y tan sólo muestra perfiles dirigenciales que detentan una impronta diferente, casos de Solanas, Carrió, Binner, a los que se podría sumar Reuteman, Stolbizer, el cordobés Juez, pero todos alejados de una posibilidad por si. Lo que esta indicando que la única posibilidad abierta en lo que puede considerarse progresismo está dada por una convergencia o alianza que posibilite la integración de la mayoría de estos dirigentes tras un proceso de consenso. Consenso que se dificulta por lo extremo de algunas posiciones, a lo que hay que agregar fuertes personalismos. De manera que lo que se puede esperar de estos entramados políticos, de no conseguirse el consenso, serán buenos resultados en los distritos donde ejercen mayor tracción y en aquellos donde hayan logrado algún nivel de acuerdo que les permita participar con algún tipo de alianza.

La situación no parece ser más simple en Córdoba, aunque se deba considerar que la UCR salió fortalecida de la última elección y prácticamente consagró candidatos a Gobernador e Intendente de la ciudad capital, donde se ha dicho, desde el propio justicialismo, que pareciera que la candidatura y futuro gobierno municipal son inexpugnables, por estas horas. Más allá, de ciertos vaivenes en cuanto a la estrategia personal de posicionamiento, la candidatura a gobernador de Oscar Aguad sigue siendo firme, de todas maneras Dante Rossi continúa su periplo en defensa de su precandidatura y Mario Negri sostiene estar preparado para gobernar la provincia mientras fortalece lazos con Alfonsín.

La imposibilidad legal de reelegirse del actual gobernador Juan Schiaretti hace que el peronismo muestre dispersión, más aún tras la última derrota electoral. El entramado justicialista provincial muestra por el momento dos precandidaturas firmes, la de Eduardo Mondino por el Peronismo disidente y la de Eduardo Acasstello por el kirchnerismo, sin embargo José Manuel De La Sota, aún sin proclamar su precandidatura, ha generado un espacio de debate interno del que puede salir ampliamente beneficiado, no se desconoce su liderazgo ni su capacidad para aglutinar al peronismo cordobés y estas cualidades pueden abrirle las puertas a la candidatura.

Aquí si hay un tercero en discordia. Es Luis Juez que lidera el Partido Nuevo y desde su banca en el Congreso impone su impronta de acida crítica y libertad de pensamiento y acción, lo que en ocasiones le hace ganar adeptos y en otras perderlos, habrá que ver en el balance final cuan benéfico le ha sido el resultado. En esto también incidirá la forma en que maneje las bendiciones de circuito, porque ahí hay un verdadero caldo de cultivo para la disidencia y la escisión.
Como viene planteada la situación, es decir con tres partidos en pugna, la elección para gobernador podrá tener paridad y se deberá luchar voto por voto. Las circunstancias de cambio pueden estar en un frente entre la UCR y el Partido Nuevo, lo que se observa como difícil de conseguir, o que el peronismo llegue al acto electoral con candidatos potables en dos o más listas lo que le restará posibilidades y ampliará la de sus eventuales adversarios.

A nivel municipal, yendo a La Falda como mayor circuito del centro de Punilla, puede decirse, por estas horas, que es el ámbito que más incertidumbre demuestra. Aquí la UCR puede contar con el arrastre que significa el fenómeno Alfonsín, con la recuperación del radicalismo provincial y con la, por ahora, aparente calma interna partidaria. Aparente, porque no hay que desestimar intenciones y personalismos. Las probables candidaturas que, por estas horas, se vislumbran son las de Luis Kessler, Raúl Bacolla, Eduardo “Cacho” Arduh, sin faltar otras intenciones de hombres de larga trayectoria partidaria y otros que se incorporarían en la medida que encuentren en el diálogo la perspectiva de voluntad de triunfo y renovación. Requerida, por este medio, Susana Ghilardi, mantuvo que no tiene interés en participar de una elección local y que si se le pedía una inclinación por los posibles precandidatos que hoy se exponen optaría por respaldar a Kessler, al tiempo que aseveró que el candidato, hacia dentro y fuera del partido, debe mostrar una moral intachable. Consultado Luis Pacha sostuvo que su intención de participar en un listado partidario es harto conocida, pero que sólo lo haría si se tratase de una conformación a la que se arribara por consenso.
No se puede dejar de lado la posibilidad de una elección interna de la que surja el principal candidato, esto a tenor de la inexistencia de un claro liderazgo, lo que hace que todo aquel que tenga intención busque generar su propio entramado de poder interno, lo que a su vez es potenciado por las ya tradicionales controversias originadas en personalismos de larga data que sin exponerse en plenitud dirigen o pesan en las resoluciones partidarias.

El Justicialismo tampoco las tiene todas consigo, a pesar de venir gobernando la ciudad en los últimos doce años, porque se ve afectado directamente por la situación partidaria nacional y por la dispersión en lo local, lo que puede llevar a que puedan existir cuatro partidos de esa extracción disputando la próxima elección municipal, a saber: el oficialismo que deberá proponer candidato y cuyo perfil político más alto lo detenta Miguel Maldonado, sin dejar de lado la permanente intención de Osvaldo Seisdedos, y si la postulación llegará desde afuera se ha mencionado a algún integrante de la familia Viglioco, la propia esposa del Intendente Marcos Sestopal, Gabriela Vilar, Ariel Ariza, entre otros; el Frente Federal Solidario cuya Junta Promotora preside Arturo Prieto y que, por el momento, no ha manifestado candidato; el Partido ES Posible que preside en el orden local Juan Carlos Ottobre y que tampoco ha expuesto candidatura aún, y la opción del kirchnerismo que, se dice, habría interesado a algún conductor con el ánimo de mejorar sus resultados electorales. Por lo tanto, de la capacidad de diálogo y negociación política dependerá reducir este espectro que, a todas luces, aparece como negativo en la búsqueda de preservar el gobierno de la ciudad.

Al igual que en el orden provincial, acá el Partido Nuevo aparece como opción, pero con una debilidad manifiesta, existe una clara ruptura entre los dos sectores en que se ha dividido ese enclave y todo indica que no hay reconciliación posible. Los sectores liderados por Jorge “Cuquin” Amelio Ortiz y Claudio Stevenot se han diferenciado y cada uno actúa de manera independiente y respaldados por distintos dirigentes del orden provincial. Esta situación reduce sus posibilidades, más aún cuando el radicalismo no aparece con intenciones de mantener la alianza que se logró en la última elección municipal. Ante ello hay tres opciones: pasan por internas para dirimir las diferencias y luego encolumnarse de acuerdo a ese resultado o todo dependerá de la imagen, carisma, proyecto, voluntad de poder y capacidad de atracción de uno de los dos contendientes o de la decisión de Juez para resolver el diferendo y ampliar las posibilidades electorales.

Como puede observarse, cada nivel tiene características diferenciadas, sin embargo hay algo que los une, y es la necesidad de contar con una fecha cierta para las elecciones, porque todo este esquema puede cambiar en función de ello. Las elecciones nacionales están previstas para octubre de 2011, pero las necesidades políticas del oficialismo en el gobierno pueden hacer rever esa fecha y al adelantar los tiempos exigir de los opositores maniobras apresuradas para poder sustentar resultados positivos a sus intenciones. De darse una situación de esta naturaleza, la que depende de un aceitado trabajo de convicción de Néstor y Cristina Kirchner, para con gobernadores e intendentes, puede que todas las elecciones se unifiquen y no habrá espacio para especulaciones en cuanto al resultado de las mismas, será a cara o cruz. De así no suceder, se dependerá del oficialismo provincial, el que también puede jugar una instancia de adelantamiento electoral y tratar de hacer coincidir las fechas electorales para gobernador con las de intendente con el objetivo de neutralizar posibles alianzas que afecten el resultado en su favor, aunque en este caso el impacto será menor. La opción restante, para el caso de La Falda, es que el oficialismo adelante las elecciones, intentando acercarlas lo más posible al calendario de vacaciones estivales e inicio de la actividad escolar, dejando un espacio sumamente acotado para la campaña electoral del resto del espectro político. De darse como posible este escenario, no queda para las restantes expresiones políticas otra alternativa que apresurar las designaciones de candidatos y darlos a conocer antes de finalizado 2010 con la intención de posicionarlos y otorgarles una mayor posibilidad de éxito.

El tablero político está en movimiento, quien detenta la iniciativa es el oficialismo, de la visión y estrategia de la oposición dependerá que la elección se plantee en un terreno de equidad o que el resultado sea producto del azar o la providencia.

N.H.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio