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Lugar: La Falda, Córdoba, Argentina

El titular ha superado los 25 años en la actividad periodística, habiendo participado de los medios gráficos de la región, ha sido director de medios radiales y ha hecho televisión, fue corresponsal de La Voz del Interior.

viernes, 20 de noviembre de 2015

17 de noviembre: la fecha de La Falda (segunda parte)

Unido a la fiesta religiosa, el 8 de diciembre se “festeja” el día en que La Falda pasó a la categoría “ciudad”. Un pequeño aporte, quizás explique, los motivos del cambio de fecha.

Rubén Rubio (Junta Municipal Historia La Falda)


Momentos históricos lo son todos; algunos de mayor relevancia, según como se interprete. Muy rápidamente ¿qué podríamos decir del año 1969 en la República Argentina, provincia de Córdoba y La Falda?

Hacia 1969 las condiciones socio-económicas se agravaron; si bien la censura era muy estricta, algunos periódicos, en arriesgada actitud, señalaban carencias regionales, desocupación creciente, recortes de sueldos. La confluencia de variados factores de fondo, como en un magma, hizo que lo que comenzó siendo un movimiento de protesta estudiantil iniciado (con muertos) en Corrientes y Rosario, estallara en una mixtura obrero-universitaria en mayo de 1969: el “Cordobazo”. El barrio Alberdi de la ciudad mediterránea fue el centro de atención de las noticias nacionales y de la preocupación de las autoridades militares, que acusaron recibo del malestar social.
Si bien éste no era el caso (según los autores que analizan aún “el cordobazo”), el fenómeno guerrillero (ya sea campesino o urbano, según los países) se enfrentaba a la doctrina de la “seguridad nacional” y el anticomunismo. La autocracia militar sintió el impacto del movimiento obrero-estudiantil cordobés, y la imagen de fortaleza monolítica de Onganía comenzó a desdibujarse. Ese mismo año, 1969, la provincia de Córdoba conoció tres interventores de facto: Carlos J. Caballero (civil), Jorge Carcagno y Roberto Huerta (militares). A este último vamos a relacionarlo con La Falda. ¿Por qué?
El Ingeniero Comodoro Roberto Huerta trataba de timonear el gobierno post-cordobazo. De su gabinete salió el decreto N° 9053 (17 noviembre de 1969) elevando a la categoría de ciudad a La Falda. ¿Qué otras localidades cordobesas y, en particular, del Valle de Punilla, ya tenían categoría de ciudad? Sobre un total de algo más de 2.000.000 de habitantes para toda la provincia, según el censo de 1970, eran ciudades, por mencionar algunas: Córdoba, Río Cuarto, San Francisco, Bell Ville, Villa María, Alta Gracia, Cosquín, Villa Carlos Paz.

“La incertidumbre del futuro nos conduce a un presente de sobresaltos…” decía en su mensaje radiotelevisado para todo el país, en la noche del 12 de noviembre de 1969, el presidente de facto, Teniente Gral. Juan Carlos Onganía. Haciendo gala de su no ocultado catolicismo a ultranza, esa misma noche anunció que, ante un mundo afligido por la violencia, la miseria y la incomprensión, él había “decidido consagrar en forma pública y solemne a la Argentina al Inmaculado Corazón de María, el 30 de noviembre como acción de gracias.” (1) ¿Estaba preocupado, asustado, el otrora fuerte general Onganía? ¿O era un devoto decidido a pedir la ayuda intercesora de la Virgen María cuando no encontraba soluciones terrenales? Las reacciones fueron dispares; desde las esferas oficiales se preparó la ceremonia oficial a llevarse a cabo en la fecha anunciada en la Basílica de Luján, con el apoyo de un sector del Episcopado Argentino. Pero quienes denunciaron con energía esta manipulación política de una devoción ya arraigada en gran parte del pueblo argentino, fueron los sacerdotes y laicos del Movimiento Cristianos del Tercer Mundo, particularmente en Córdoba, con una fuerte declaración escrita y reproducida por los medios (con más amplitud en algunos y más reducida en otros). Decían con claridad: “Desconfiamos de las alianzas entre el trono y el altar, entre la cruz y la espada” (2)
Mientras personal de Asuntos Políticos de Coordinación Federal (Policía Federal), detenía “extraños de pelo largo para averiguación de antecedentes” (por el estado de sitio), el gobierno nacional liberaba algunos gremialistas detenidos (Raimundo Ongaro, Agustín Tosco, Elpidio Torres entre otros) como prenda de reconciliación y de paz según el mismo presidente Onganía. En esos febriles días, un pequeño recuadro periodístico anunciaba la elevación de La Falda a la jerarquía de ciudad. Junto al recuadro, una viñeta humorística del inefable Alberto Cognini.
Los medios de comunicación nacionales mostraron gran parte del acto central desarrollado en Luján el 30 de noviembre de 1969: filmado y fotografiado el trayecto a pie de Onganía, en procesión, recibido kilómetros antes de la Basílica por la imagen de la Virgen de Luján, a quien escoltaba la Primera Dama, María Emilia Green Urien de Onganía y otras señoras. El Cardenal Primado de la Argentina, Monseñor A. Caggiano y cuatro Arzobispos concelebraron misa: Aramburu, Plaza, Bolatti, Tórtolo. Monseñor Primatesta no concurrió, ya que concelebró misa en la catedral cordobesa junto al Patriarca Melquita de Antioquía, Alejandría y Jerusalén, Su Beatitud Máximos V. Haquim; no faltaron incidentes en esta misa, ni críticas a Primatesta por no haber concurrido a Luján.
Luego de la comunión general, los flashes y cámaras enfocaron a un Onganía de rodillas rezando la oración de consagración, mientras un helicóptero militar arrojaba miles de flores desde el aire. Más tarde, el consabido desfile militar, de las tres armas, de honra a la imagen mariana. Ese 30 de noviembre de 1969, fue un domingo especial, para creyentes sinceros, para autoridades de diverso tipo que deseaban auscultar el impacto psicológico de este acto; y para otros que estaban a la espera de otras novedades, menos espirituales, dado que el Ministro de Economía Dr. Dagnino Pastore y su subsecretario, Lic. Mario Brodershon, habían anunciado un nuevo peso argentino a partir de enero de 1970: el peso ley 18.188.

¿Y La Falda? Hubo que esperar una semana, hasta el domingo 7 y el lunes 8 de diciembre en que hubo doble festejo. El domingo, con la presencia del gobernador Ing. Comodoro Huerta y su esposa, miembros del gabinete, el comandante del III Cuerpo de Ejército General Sánchez Lahoz, el Director del Colegio Militar de la Nación, Gral. Mariano Jaime de Nevares, entre otras autoridades, todos recibidos por el intendente de la flamante ciudad, Teniente (R) Ramón D. Cabral. Luego de la misa de campaña oficiada frente al auditorio municipal, a cargo de un capellán militar, el protocolo indicó sendos discursos del intendente y del General Jaime de Nevares. Por su parte, el gobernador Huerta (de duelo por el reciente fallecimiento de un familiar muy cercano) otorgó un premio al mejor egresado cordobés del Colegio Militar, el descubrimiento de una placa en el atrio de la Parroquia del Santísimo Sacramento recordando la jerarquización de La Falda. Por último, el desfile militar de los jóvenes cadetes que habían estado en su última maniobra antes de egresar, en Pampa de Olaen. Hasta allí la fiesta militar.

El lunes 8 de diciembre de 1969, día de la Inmaculada Concepción de María, muy temprano hubo misa de primera comunión en el templo parroquial, oficiada por última vez por el párroco Presbítero Osvaldo Finochietto (ya que en enero de 1970, llegaría el actual párroco Presbítero Ramón Sánchez Torres). Otra misa, a las 10 hs, como acción de gracias y más tarde, el comodoro Garrido anunció la iniciación de las obras del Centro Turístico La Falda, complejo que encararía la firma Promofal S.A. con la construcción de un teleférico hasta el cerro La Banderita. Ello valió el descubrimiento de una placa y un brindis en el Hotel Sans Souci, mientras que un asado criollo se servía en los jardines del Edén Hotel. Sus tradicionales dueños ya no estaban pues desde 1948 aproximadamente nada tenían que ver con dicho hotel. Por la tarde, según una edición especial del diario Los Principios, se realizaron juegos educativos para la juventud, a cargo del grupo ALFA, se inauguró la filial La Falda del Banco Regional de Córdoba Sociedad Cooperativa en Avenida Edén al 400. La tradicional procesión religiosa en honor a la Virgen María fue cerrando los festejos, que continuaron con fuegos artificiales en la plaza San Martín y la actuación del Cuarteto de Cuerdas de la Provincia y el Coro del Colegio Nacional Deán Funes, de la ciudad de Córdoba, en la capilla del Sagrado Corazón. La fiesta de la localidad convertida en ciudad había pasado. Nadie reparó en la fecha real; curioso desdoblamiento de festejo militar y el otro civil-religioso. Pero se festejaba, al menos, los que podían festejar y no llorar algún detenido por el gobierno militar.

Para el martes 9 de diciembre, los diarios se hacían eco de una tormenta y aumento de caudal del río San Antonio, que afectó Icho Cruz y alrededores; Boca Juniors se perfilaba para campeón seguido por River Plate; Carlos Lole Reutemann era el ganador de Fórmula 2 en automovilismo. Y la cotidianeidad de la localidad convertida en ciudad, en un contexto de acontecimientos nacionales importantes, fue significativo para sus habitantes que seguirían recordando esa fiesta de jerarquización. Quizás, salvo algún memorioso administrativo o historiador local, nadie recordaría que la fecha del paso de pueblo a ciudad fue un 17 de noviembre de 1969. Para el imaginario social, para la vivencia colectiva, se asoció a la fiesta de la Patrona devocional de La Falda: el 8 de diciembre. Para el resto del país, estaban próximas las vacaciones con un nuevo peso, con los programas televisivos conocidos como Sábados Circulares o La Nena. El peso ley 18.188 no pudo contener la inflación, EPEC continuó con sus cortes de luz, hubo aumentos de impuestos y el otrora hombre fuerte del país, el Teniente General Juan Carlos Onganía, fue desplazado, por la misma Junta Militar que lo había designado, un día 8, pero de junio, del año 1970. Ni ese día, ni antes ni después, habría alguna fiesta dedicada a la Virgen María.

La Falda ha cumplido 46 años como ciudad. Quizás el propósito de precisar fechas, que en este caso no es la exactitud por ella misma, es el de convocar a la memoria de un pasado reciente, abrir la posibilidad de encontrar más fuentes (escritas, orales, audiovisuales) que permitan profundizar una parte de nuestra vida ciudadana. ¿Cambió La Falda al ser ciudad? ¿En que se benefició o perjudicó la población con esta jerarquización? ¿Qué permaneció de aquella La Falda de los años 30, 40, 50? ¿Qué hábitos, costumbres, ritos, permanecieron? Los cambios y permanencias observadas en la historia de nuestra ciudad, La Falda, y de nuestro Valle de Punilla: he ahí el desafío para continuar las investigaciones en la historia local y regional, con el aporte de todos.

(1) La Voz del Interior. Córdoba, 12 noviembre 1969, p. 1
(2) La Voz del Interior. Córdoba, 1 diciembre 1969, p. 4

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