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Lugar: La Falda, Córdoba, Argentina

El titular ha superado los 25 años en la actividad periodística, habiendo participado de los medios gráficos de la región, ha sido director de medios radiales y ha hecho televisión, fue corresponsal de La Voz del Interior.

sábado, 17 de octubre de 2015

Crisis en el sistema de salud del centro-norte del Valle de Punilla - Juan Carlos Bermúdez: “hay que articular los sistemas, privado y público, y regionalizar

El propietario del Centro de Emergencias Médicas (CEM) destacó que la crisis ha eclosionado ahora, pero que desde hace tiempo venía mostrando que el sistema privado se debilitaba, lo que tiene causa en cuestiones económicas, tributarias y de la situación que afecta a los profesionales. Sobre las estructuras públicas dijo que se mantienen, pero con debilidades.

El empresario de asistencias de emergencia, Juan Carlos Bermúdez, en relación a la situación crítica de la salud en el centro-norte de Punilla, definió que “se habla de crisis en este momento, si uno lo ve desde estos últimos acontecimientos que han ocurrido con la ausencia de prestaciones a nivel privado, pero si miramos un poquito atrás veremos que viene desde hace muchos años. Cuando vinimos nosotros, allá por 1987, había cinco clínicas acá, había dos o tres en La Cumbre, tres en Capilla del Monte, en estos momentos no queda casi nada. Entonces, esto no es una crisis actual, viene de muchos años, ha venido lentamente socavando un poco las prestaciones sobre todo a nivel privado, porque a nivel público están las mismas instituciones que había hace treinta años, pero a nivel privado se ha ido achicando la oferta y hemos llegado a esta crítica situación”.
En referencia a la causa, estimó que “creo que hay dos situaciones, por un lado hay un desfasaje económico entre ingresos y egresos, o sea, de alguna manera las exigencias impositivas y laborales que antes no eran tan intensas cada vez han ido siendo mayores y eso ha ido agobiando progresivamente a las instituciones privadas. Por otro lado, hay obras sociales o prepagas, algunas gerenciadas, otras no, y ahí depende de los convenios que se hagan como prestador, hay algunas que están muy bien y otras que son más difíciles, y ahí viene el tira y afloje en que corto el servicio, sigo atendiendo, me pagan, no me pagan. Creo que en el balance no dan los números, es muy alto el costo fijo y no hay coincidencia con el incremento en los ingresos. También hay que considerar que la medicina se está volviendo cara y que en estos últimos treinta años se ha comenzado a ver que la complejidad se ha ido acentuando, y entonces ocurre que hay estudios, cirugías, tratamientos, que no se pueden hacer en el interior, lo que hace que la gente migre hacia Córdoba obligatoriamente, porque no hay forma de tenerlos salvo que fuera sin fines de lucro, que venga alguna fundación o el Estado y aún así es muy difícil dar el servicio, es más factible trasladar o que vaya el paciente a Córdoba…”.
Consultado por si la reducción en la atención de las obras sociales genera mayores traslados, manifestó que “nosotros venimos en los últimos meses programando y reprogramando para ver cómo resolvemos el problema, desde lo que es nuestra actividad especifica y de lo que podemos ofrecer. Se ha comenzado a tener una mayor demanda en lo que hace a los traslados y eso hace a que tengamos que reforzar las guardias, aumentar el número de móviles, tenemos más trabajo, no nos quejamos por eso, así venimos trabajando desde siempre, el problema es cuando no depende de uno, como tener una derivación y que no podamos evacuarla en el lugar porque no hay cama u otra circunstancia. En este momento nos hemos tenido que reunir con las autoridades locales, con la Secretaria de Salud de La Falda, con el Intendente, con gente de la gerenciadora, con alguna obra socia, tratando de ver cómo podemos hacer para resolver este problema porque por ahí la gente no se da cuenta de cómo es la situación, nosotros la estamos viendo y nuestra obligación es prevenir al máximo cualquier complicación que haya. La gente, la comunidad, deberá tener un poquito de paciencia y comprensión cuando uno de alguna manera no cumple como quisiera, cumplir se cumple, sobre todo la emergencia, el traslado se pone un poquito más difícil, es más complicado, porque llegan momentos, como días pasados, en que había cinco móviles entre Cosquín y Córdoba, y eso lleva a un punto de saturación. Lo que pasa es que a veces la hemos mal acostumbrado a la gente, porque acá si nos demoramos media hora, cuarenta minutos, una hora, suele ocurrir, se enojan, se ponen nerviosos, y si va a Córdoba o a cualquier ciudad más o menos grande se va a encontrar en que una hora es lo normal, incluso podría estar contento de que lo atiendan, pero también porque hay saturación y exceso de prestación”.
En cuanto a las posibles vías de solución, sostuvo que “soy un acérrimo defensor de que no se puede tener una medicina privada y una medicina pública, creo que si o si, sobre todo en lugares chicos, donde el tema es plata, la gente piensa que hablar de salud no necesariamente debe llevar a hablar de plata, pero si no se habla de plata no se puede hablar de salud, no hay forma. En lugares de baja densidad poblacional creo que es importante tener el concepto de articulación. No se pueden separar, porque cuando se separan se debilita. Siempre hemos planteado esto e inclusive cuando se inicio el convenio de 107, hace unos cuantos años, pareció interesante, fue una propuesta nuestra inicial, después salió la provincia haciendo este convenio, era interesante porque incluía a los municipios, la provincia y nosotros, y así a los municipios le sale mucho más económico, a la provincia más barato, y nosotros, mal que mal, tenemos un ingreso que nos permite mantener el servicio. Porque todos decían que el hospital debía tener dos o tres ambulancias, las puede tener, pero el problema no es la ambulancia, es el tener el operativo que requiere cada ambulancia para prestar servicio. Un aparato que requiere de sesenta, setenta, personas mínimo, en el movimiento básico. Lo que planteo, se ha conversado, y en este momento de crisis sería lo atinado en mi criterio, es ver si se puede establecer un nexo entre lo público y lo privado para aprovechar las capacidades de cada uno”.
Se le planteó que ese criterio se contraponía al que mantuvo la gerenciadora que sostenía que es imposible hacer confluir ambos sistemas, expresando que “cuando uno quiere hacer algo y tiene ganas de hacerlo, lo va a hacer. Me parece que no solo hay que articular lo público y lo privado, sino que lo ideal es regionalizar dentro de las posibilidades. Al menos hacerlo entre Casa Grande y Villa Giardino, porque tener tanta superposición, tanto fraccionamiento, en puestos, en lugares a cubrir, si juntamos todo, por ejemplo, médicos de guardia, hoy habrá diez, doce, médicos, no digo que sean muchos o pocos, pero que si a eso lo refuncionalizamos, lo reacomodamos, podemos llegar a trabajar mejor y con mejores resultados”.

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