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Lugar: La Falda, Córdoba, Argentina

El titular ha superado los 25 años en la actividad periodística, habiendo participado de los medios gráficos de la región, ha sido director de medios radiales y ha hecho televisión, fue corresponsal de La Voz del Interior.

viernes, 2 de enero de 2015

Un brindis a media copa

Un brindis a media copa

Brindar es una tradición muy antigua, generalmente relacionada con la transmisión de buenos deseos entre los miembros de una familia o grupos de personas con objetivos comunes. Para algunos grupos con particulares creencias religiosas, el brindis está prohibido, aunque generalmente, no se oponen a que los demás lo hagan. Son aportes a la convivencia, base de la Paz. También se pensó que al chocar las copas, una parte del fluido de una se transmitía a la otra y por lo tanto habría una garantía entre los festejantes, de la inexistencia de venenos dentro del mismo. Hubiese deseado que esta nota de fin de año, mi copa estuviese llena, con la satisfacción de múltiples logros, que para quienes apostamos a la prevención en salud y especialmente de las enfermedades llamadas “no transmisibles” o antes, “no contagiosas o no infecciosas” como son las lesiones accidentales. Nuestro brindis del 24, de “Noche Buena” respetada como tal en una mesa donde participan creyentes o no, por primera vez no se acompaño del estruendo infernal de otros años cuando la pirotecnia era inconcebiblemente permitida. Hubo un atronador y saludable silencio en gran parte del valle, que lo interpreto como un triunfo de la cultura de la salud, promovida por cultores que esta vez y esto es lo importante, tomaron la decisión política de prohibirla. Si bien la polémica persistirá, la evidencia de un menor número de lesionados a nivel histórico, es concluyente. Asimismo, según las fuentes habituales de información, en Córdoba habría habido menos lesionados por colisiones y menos test positivos de alcoholemia en el largo feriado de Navidad. Hace 20 años que dimos los primeros pasos en CIPLA y desde su inicio, lesiones por tránsito vehicular relacionados con el alcohol, pirotecnia y los ahogamientos en la época estival, estuvieron entre las prioridades a enfrentar. Lamentablemente, en La Falda, un joven muere al chocar su moto en pleno centro y 2 acompañantes, (¡dos acompañantes!) sufrieron heridas. Es lo que no me permite llenar la copa en este brindis, es lo que nos falta en esta lucha cultural, sanitaria, legal y política por la seguridad. Es la cuota de responsabilidad personal, familiar y social que todavía no hemos asumido como imprescindible para evitar la pérdida de vidas totalmente evitables.
Otros motivos que estarán presentes en este brindis del 31, es el de que los augurios mediáticos de una catástrofe o una severa crisis en el último mes del año, felizmente fracasaron. No hubo una explosión social, al contrario el número de asalariados se mantuvo o aumento discretamente según algunas cámaras empresariales. Los que compraron dólares a 15 pesos hace unos meses, no hicieron un buen negocio esta vez. Los buitres, los de allá lejos y los de aquí, no consiguieron su objetivo de doblegarnos como nación, lo que no significa que el problema de la deuda “eterna” concluya ni mucho menos, mientras en el país las perspectivas de una renovación y o continuidad de las “estrategias o modelos políticos”, más neoliberales o más desarrollista o “populistas”, tendrán en las urnas la posibilidad de dirimirse, con el libre juego de nuestra democracia, aún poco participativa, pero democracia al fin. Tampoco se presentó el falso apagón anunciado por un semanario local y sobre el que ya opiné en este medio. Asimismo los juicios por los DDHH han progresado sensiblemente y hasta un 30% de los enjuiciados, fueron liberados de sanciones, respetándose todos los derechos constitucionales de defensa, que por supuesto no tuvieron los 30.000 desaparecidos. ¿Llegarán a ser juzgados los grandes responsables económicos e intelectuales del genocidio? La respuesta está todavía en la parte vacía de este brindis de fin de año.
Asimismo, La Falda dio los primeros pasos en el calendario electoral y quiero al respecto destacar la saludable presencia de jóvenes en la vida política local. Independientemente del resultado de las próximas elecciones municipales, lo manifestado por Betina Chiodi, como candidata de Partido Obrero en el reportaje de ECOS, más otras ideas de fuentes diversas, podrían dar lugar a debate auspicioso dentro de lo que una vez propusimos como “asamblea zonal de la salud”. Ya se ha hablado hasta el cansancio de las dificultades del municipio en asumir la pesada carga de cumplir con las demandas en salud de toda la región central de Punilla, solamente con los recursos municipales. Sin embargo los problemas son reales y las justas demandas por un sistema más eficiente no pueden ni deben quedar en los panfletos electorales. Deben ser parte de un proyecto de toda la comunidad, con plena participación de todos los sectores de la salud, tanto pública como social o privada, rompiendo un modelo actual de acceso a la salud persistentemente inequitativo e ineficiente, a pesar de logros que siempre hemos destacado y acompañado. Hace 40 años inauguramos la primer sala de Neonatología en toda una región que incluía varios departamentos vecinos que carecían de la más mínima atención neonatal. No estaban en aquel entonces los servicios con que actualmente se cuentan en el Hospital Domingo Funes en Villa Caeiro ni el del Hospital Aurelio Crespo en Cruz del Eje. No teníamos adonde derivar los recién nacidos prematuros o enfermos. Las cosas hoy en día han cambiado, se detecta mejor al embarazo de alto riesgo y las derivaciones son más oportunas, pero todavía hay mucho por hacer al respecto. De manera que bien venido el aporte de Chiodi en pro de superar antiguos desafíos.
Llegan hoy 29 de diciembre a La Falda, fuertemente custodiadas, las piezas que empezarán a llenar los estantes del renacido Museo Ambato. Es otro motivo para brindar, entendiendo que solo con los estantes colmados, no se cumplirán los objetivos de este museo, ni de cualquier otro, sino con su plena utilización por nuestro pueblo como espacio de aliento a la investigación, al conocimiento real de nuestros orígenes e historia, mucha de la cual se ha parcializado u ocultado. Será un orgullo para La Falda, no solo contar con este promocionado Museo, que al igual que otros de no menor jerarquía, son los pilares del desarrollo turístico -con una próxima muy buena temporada teniendo en cuenta el número actual de reservas- sino también con vecinos que hagan suyo el legado de transmitir los valores culturales y antropológicos que el mismo contiene y de su trascendente significado para nuestra recuperada dignidad.
Finalizo esta última nota del año con el recuerdo de un admirado escritor cordobés, recientemente fallecido, un referente para algunos que como yo, en cierta forma procuramos hacer llegar reflexiones propias o apropiadas a los lectores de este semanario. Escribía en febrero del 2012 Daniel Salzano: “cuando consigo una oración que se sostiene sola en el aire, derrotando la ley de gravedad, suelto un grito de amor que pone en alerta al vecindario. Y agregaba “…aún experimento poluciones”. La sexualidad humana relacionada con la escritura o el deporte, también fue mencionada por otro grande de la literatura, Osvaldo Soriano, que relacionaba cada gol logrado con una eyaculación. Era hincha de San Lorenzo. Por eso mi brindis final, con plena conciencia de los logros y de las deudas pendientes, reflejará un sentido deseo que todos los faldenses puedan llegar al final del próximo año con un estremecedor grito de amor, de vida, de salud y alegría y a copa llena. Celebraremos más frutos y es muy bueno poder festejarlos.

Benjamín Malamud






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